Por Rudens Tembrás, Trabajadores
Londres.— El atletismo de los XXX Juegos Olímpicos acontecerá bajo la amenaza de la “tragedia Usain Bolt”, como han denominado a la arrancada en falso sufrida por el mejor velocista de la historia en el Mundial de Daegu 2011, un hecho que sumió en la consternación a los miles de espectadores asistentes al estadio surcoreano.
Desde aquella trágica jornada, la polémica sobre la reglamentación vigente regresó con fuerza a la escena pública, y con más detractores que defensores, pues nadie desea el fracaso de otra gran carrera a causa de la descalificación de una o varias luminarias.
Para la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), el asunto se antoja una encrucijada difícil de resolver, pues si bien necesita reducir al mínimo posible decepciones como estas, también anda exigida de garantizar lides ágiles, cronometradas y atractivas, tal y como establecen los intereses televisivos.
En aras de encontrar un punto medio ciertamente remoto, el comité técnico de la IAAF ha decidido que en lo adelante los corredores podrán moverse en la posición de largada, siempre que mantengan las manos pegadas al suelo y los pies sobre los bloques. Tal detalle quedaba prohibido con el anterior sistema de reglas, dejando al juez de salida la potestad de aplicar la descalificación, en el entendido de que una acción así podría forzar la anticipación en un carril vecino.
“Mientras un atleta no saque sus manos o sus pies, ninguna otra cosa es largada en falso”, afirmó a la agencia Reuters David Katz, miembro del citado Comité, para justificar una medida inscrita en el llamado arbitraje preventivo. Esta noción determina que si el movimiento de un corredor genera la interrupción o retraso de una prueba, los jueces aplicarán una advertencia o la tarjeta amarilla, pero no la expulsión inmediata.
Sin embargo, “despegues” adelantados como los de Dwain Shambers y Usain Bolt en la cita universal del pasado año, continuarán estando prohibidos y marcarán la despedida de quien sea, sin más ni más. Y eso significa que los métodos del pasado, aquel primero que toleraba una salida en falso por contendiente, y luego el que aplicaba tarjeta amarilla para todos luego de la primera escapada de la prueba, no están en revisión, al menos que se conozca.
De tal forma, el fantasma de la “muerte súbita” merodeará las carreras más importantes de la fiesta olímpica londinense, sobre todo los 100 y 200 metros planos, las vallas cortas y los relevos 4×100.
Pero las preocupaciones no son patrimonio únicamente de la IAAF y los organizadores de Londres, sino también de las miles de personas que pagaron costosos boletos por ver finales animadas por Bolt, Johan Blake, Asafa Powell, Tyson Gay, Justin Gatlin, Liu Xiang, Dayron Robles, Arries Merrit y otras estrellas del firmamento atlético.
Uno de los primeros en reaccionar a la noticia fue el estadounidense Gay, quien se mostró conforme con la adecuación y aseguró “que va a salvar a algunas personas”. También ha expresado su satisfacción el juez internacional Tom McTaggart, con la aliviada frase de que “esto permite tener una válvula de seguridad”.
Al encuentro con varios corredores cubanos asistimos el fin semana, en busca de sus impresiones al respecto. Andy González (800 m) dijo que “significa cierto alivio para los velocistas, pues un pequeño error tendrá arreglo”. Michael Herrera (200 m), por su parte, afirmó que la concentración seguirá siendo lo más importante, para no fallar a la hora de la verdad”.
Ahora solo queda seguir de cerca lo que trascienda en la reunión técnica del atletismo olímpico, previsto para el próximo jueves 2 de agosto, un día antes del pistoletazo inicial de la disciplina.
Entonces la suerte estará echada y podremos valorar los resultados de un ajuste que no promete gran renovación, pero que puede abrir el camino hacia el hallazgo de un método menos estresante.
Ojalá que Londres 2012 no despida a ninguna de sus estrellas por el corredor trasero de la línea de arrancada.




July 30, 2012 
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