viernes, 19 de abril de 2024

Fonst fue el primero

El legendario esgrimista cubano Ramón Fonst Segundo le dio a su patria y a Latinoamérica sus primeras medallas de oro en Olimpiadas...

Helio Ángel Menéndez García en Exclusivo 05/04/2012
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Ramón Fonst Segundo
Ramón Fonst, uno de los esgrimistas cubanos más laureados

Cupo al legendario esgrimista cubano Ramón Fonst Segundo el honor de dar a su patria y a Latinoamérica sus primeras medallas de oro en Olimpiadas, al subir dos veces al podio en las de París 1900, segundas de la era moderna.

Los Juegos Olímpicos habían sido reiniciados cuatro años antes en Atenas gracias al Barón Pierre de Coubertin, cuya tenacidad las rescató del prolongado olvido en que estuvieron tras ser suspendidas por Teodosio I de Roma en el año 393.

Nacido en La Habana, el genial Fonst (31 de agosto de 1883-9 de septiembre de 1959) fue educado en Europa, principalmente en París, donde pulió, junto a los grandes de entonces, sus cualidades deportivas.

Al talento unía su condición de zurdo, buena estatura y largas extremidades. Además le acompañaba su intuición natural, eso que en deporte suelen llamar sexto sentido. Niño prodigio, a los 11 años de edad ya se había titulado campeón de florete en Francia y a los 16, en espada.

Al retirarse del deporte, luego de 30 años activo, Fonst, quien también practicó tiro y boxeo en modalidad francesa, lo hizo con un total de 125 medallas y 25 trofeos. ¡Así fue de grande!

Hecha la presentación, vayamos a los segundos Juegos, en el París de 1900. Es 14 de junio y sobre la plancha se encuentran el as antillano y el local Louis Perrél; en juego, la medalla de oro. Para llegar a esa final, Fonst había dejado en el camino a los consagrados Plommet Wallace, León See, al conde Georges de la Falaise y a su profesor Albert Ayat. El duelo, a un solo golpe. Al final, el oro en espada, al pecho del cubano.

Además, Fonst se fue de París con otra medalla, esta de plata, al caer en la final de la modalidad de espada, frente al francés Ayat.

No sería su única Olimpiada. Cuatro años más tarde, al celebrarse los III Juegos en América (San Luis 2004), el cubano haría sentir de nuevo sus estocadas… Pero mejor dejar los detalles para el próximo relato, pues las tres medallas de oro que allí ganó no fueron legítimadas todas porque… No se impaciente, ya le explicaremos en el próximo trabajo.

LOS MÁXIMOS GANADORES

Al final, en París 1900, los Estados Unidos se impusieron en atletismo y golf; los ingleses en tenis, fútbol y polo acuático; belgas y franceses, en hipismo; franceses y suizos, en tiro; Gran Bretaña, Bélgica y Francia, en remo. Los galos se impusieron también en gimnasia, tiro con arco, rugby y ciclismo; en natación dominaron australianos, alemanes, ingleses y franceses, y en yatismo, franceses y suizos.

Asómbrese, aquellos segundos Juegos duraron cinco meses, pues se inauguraron el 20 de mayo y concluyeron el 28 de octubre. Y algo peculiar: debido al alargamiento del programa con fines comerciales, entre las competencias atléticas figuraban la tracción de la soga, la natación con obstáculos, los juegos de bolos y hasta la carrera en pareja, durante la cual la pierna de un corredor se ataba a la de otro.

Aquella segunda edición reafirmó el interés por las competencias olímpicas pese a las discrepancias y contradicciones entre los organizadores, algunos de los cuales coqueteaban desde entonces con el mercantilismo en estas contiendas.

La puntuación extraoficial dio ganador a Francia con 26 medallas de oro, 36 de plata y 33 de bronce, seguida por Estados Unidos con 20, 15 y 16. El tercer lugar fue para Gran Bretaña con 17, 8 y 12. Participaron mil 66 atletas de 20 naciones.


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Helio Ángel Menéndez García


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