//

viernes, 8 de mayo de 2026

Arte en agar, fusión entre la microbiología y las expresiones visuales

Obras que nacen, viven y mueren…

Sheila Moten en Exclusivo 07/05/2026
0 comentarios
Arte en agar, fusión entre la microbiología y las expresiones visuales
Arte en agar, fusión entre la microbiología y las expresiones visuales Foto tomada de Pexels

Las bacterias son microorganismos unicelulares, considerados las formas de vida más primitivas de la Tierra, con una antigüedad de unos 3.500 millones de años. Son extremadamente pequeñas, solo visibles al microscopio y se reproducen por división celular, formando esporas resistentes a condiciones adversas. Según su forma, se clasifican principalmente en tres grupos. Los cocos tienen forma esférica o de bola, los bacilos tienen aspecto de bastón o cilindro mientras que los espirilos se asemejan a una espiral. Las bacterias habitan prácticamente cualquier entorno del planeta, incluyendo el agua, el aire e incluso dentro y sobre nuestro cuerpo, donde conviven millones de ellas con nuestras propias células.

Muchas personas temen a las bacterias por asociarlas con enfermedades, sin embargo, la mayoría son inofensivas y, de hecho, esenciales para la vida. Las bacterias patógenas son aquellas que causan infecciones graves como tuberculosis, cólera o tétanos, lo que justifica parte de ese temor. Sin embargo, este miedo opaca su papel en procesos beneficiosos como la digestión, la producción de alimentos como el yogur, el queso o de medicinas como los antibióticos, el curado del tabaco, el curtido del cuero e incluso para depurar aguas residuales. Sin ellas, ecosistemas enteros colapsarían y la supervivencia humana se vería comprometida.

Uno de los desafíos de la medicina actual se encuentra estrechamente relacionado con las bacterias. Para entender este desafío hay que entender su estructura celular que cuenta con su propio material genético donde se pueden albergar fragmentos de ADN llamados plásmidos. Estos plásmidos son especialmente importantes porque a menudo contienen genes que confieren resistencia a los antibióticos, y pueden transmitirse no solo a las bacterias hijas sino también a otras bacterias diferentes. Esta capacidad de intercambiar información genética ha permitido que las bacterias evolucionen y se vuelvan resistentes a condiciones extremas y a muchos fármacos, lo que representa un conflicto de la medicina actual, pero también demuestra su asombrosa capacidad de adaptación como los organismos más exitosos del planeta.

Mientras científicos investigan como usar las bacterias para mejorar la salud de la especie humana otros utilizan estos pequeños microrganismos para crear obras de arte efímeras. Usando los pigmentos de las bacterias, el agar como base y los instrumentos de trabajo de laboratorio como brochas varios microbiólogos en el mundo han experimentado con este tipo de obras. Al creador de la penicilina, Alexander Fleming, se le atribuye este descubrimiento, aunque no se conoce exactamente cuándo comenzó con este hobby. En 2015, la Sociedad Americana de Microbiología (ASM) organizó un concurso anual de arte en agar, lo que lanzó esta forma de arte científico al centro de atención internacional. En Cuba, el microbiólogo Carlos Ernesto Valmaña Sánchez (doctorbacteria69) también dedica parte de su tiempo libre a pintar con bacterias.


Compartir

Sheila Moten


Deja tu comentario

Condición de protección de datos