domingo, 5 de febrero de 2023

Claves para entender la COP 27

La actual edición de la cumbre ambiental tiene el reto de lograr un compromiso real y efectivo de los países desarrollados con los subdesarrollados para enfrentar las consecuencias de la crisis climática...

Haroldo Miguel Luis Castro en Exclusivo 09/11/2022
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COP 27
El mundo registra un calentamiento por encima de los indicadores preindustriales (Foto: Diario La República).

Desde el pasado seis de noviembre líderes y diplomáticos de todo el mundo se reúnen en el poblado turístico de Sharm el Sheij, en Egipto, para sostener negociaciones sobre el clima. En un contexto marcado por la crisis energética internacional, los conflictos bélicos y la inflación creciente, las naciones involucradas en la COP 27 buscan alternativas para enfrentar las consecuencias del cambio climático.

Aunque naciones ricas y pobre sufren por igual inundaciones, sequías, hambrunas u olas de calor, no todos contribuyen de la misma manera al calentamiento global. En Cubahora te ofrecemos las claves para entender qué está en juego en la actual edición de la cumbre ambiental.

¿Qué es la COP 27?

COP es la sigla de la Conferencia de las Partes, que involucra a los 197 estados que suscribieron la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 1992. En dicho tratado los países reconocieron la necesidad de evitar una “interferencia antropogénica peligrosa en el sistema climático” y se comprometieron a “estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.”

Por eso cada año el órgano de Naciones Unidas responsable de los asuntos climáticos convoca a los gobiernos con el fin de dialogar sobre posibles soluciones para lidiar con el cambio climático.La primera COP se realizó en 1995 en Berlín. Para entonces ya existía conciencia del peligro ambiental, pero la situación se antojaba mucho más favorable.  

¿Qué se ha logrado en las COP?

Hasta la fecha ninguna COP ha conseguido que los países disminuyan las emisiones de los gases que provocan el calentamiento global. En ello han incidido los intereses— muchas veces contradictorios— de las principales naciones. Sin embargo, en estas conferencias se han adoptado los dos grandes acuerdos que han definido la estrategia de enfrentamiento al cambio climático: el protocolo de Kyoto y el Acuerdo de París.

El primero data de 1997, cuando en Japón se acordó exigir que 37 estados industrializados más la Comunidad Europea redujeran sus emisiones de gases de efecto invernadero. Por aquel entonces 191 aprobaron la propuesta, pero entre ellos no estuvo Estados Unidos (EE.UU.)—que lo abandonó en 2001— ni tampoco se le exigió compromiso a China, uno de los mayores emisores junto a EE.UU.

Por su parte, el Acuerdo de París, firmado en 2015, comprometió a los territorios a mantener el aumento de las temperaturas por debajo de los 2º Celsius en comparación con los niveles preindustriales y, preferentemente, en 1,5º. Pues, de acuerdo con distintas investigaciones científicas, sobrepasar ese umbral traería consigo consecuencias desastrosas.  

Aun así, un estudio publicado por la Organización de Naciones Unidas antes de la COP 27 asegura que el mundo se dirige a un calentamiento de entre 2,1 y 2,9 º Celsius, y ya registra un calentamiento de 1,2 º por encima de los niveles preindustriales.

¿Han cumplido los países las promesas de la COP 26?

De acuerdo con un balance realizado por el Word Resources Institute (WRI), solo 24 de los 194 países que firmaron el Acuerdo de París han realizado ajustes para fortalecer sus objetivos de reducción de emisiones. China y EE.UU. continúan sin cumplir las llamadas Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional.

En cuanto a la transición hacia energías limpias y la eliminación de las subvenciones a los combustibles fósiles, se encontró que en 2021 las instalaciones para la producción de energías renovables alcanzaron nuevos máximos y se espera que siga en aumento en este 2022.

Según el informe de WRI, el conflicto armado entre Rusia y Ucrania “ha hecho que algunas naciones se centren más en apuntalar el suministro de energía de origen fósil al enfrentarse a una escasez de energía a corto plazo y al aumento de los costes”. Aunque han dicho que es temporal, varios territorios europeos han ampliado o reabierto centrales de carbón, mientras China ya trabaja en la creación de nuevas minas pese a tener el mayor número de instalaciones de energía limpia.

Asimismo, un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico reveló que en 2020 los países ricos quedaron 17 mil millones de dólares por debajo del compromiso pactado con los países en vías de desarrollo para apoyar sus acciones de enfrentamiento a la crisis climática.  Y por el momento parece poco probable que se cumplan los compromisos de erradicar la emisión de metano y otros gases tóxicos para la atmósfera

¿Por qué es importante la COP 27?

Esta conferencia pondrá a prueba a la comunidad internacional una vez más. Se llega con la urgencia de trascender intereses particulares y retóricas vacías para establecer un programa de acción efectivo. De la responsabilidad real de los países desarrollados y de su voluntad de apoyar económicamente a los subdesarrollados para la ejecución de programas que erradiquen la emisión de gases depende el enfrentamiento al cambio climático.

¿Qué postura asumirá Cuba en la COP 27?

La agenda de Cuba corresponde a las posiciones históricas del país. Defiende la inviolabilidad del principio de las responsabilidades comunes, pero diferenciadas, que identifica a los países desarrollados como los principales responsables del cambio climático y, por tanto, exige el compromiso de estos para aportar financiamiento, tecnologías y capacitación.

El país también se alineará con las posiciones de las naciones insulares en desarrollo y, en general, con los principios del G-77 y China y la Cooperación Sur-Sur. Además, compartirá las experiencias de cinco años de implementación del Plan del Estado para enfrentar el cambio climático, conocido como Tarea Vida y apoyará los esfuerzos por asegurar el mecanismo financiero requerido para tratar las pérdidas y daños provocados por la crisis climática.


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Haroldo Miguel Luis Castro

Periodista y podcaster


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