miércoles, 30 de noviembre de 2022

Fuertes cimientos en Grupo de Puebla

En solo tres años, esa organización nacida en México, suma nuevos miembros y diseña pautas en América Latina

Cubahora en Exclusivo 18/11/2022
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Grupo de Puebla

El Grupo de Puebla (GP), nacido en México en 2019 a la sombra originaria del presidente Andrés Manuel López Obrador, creció en los tres últimos años de manera casi vertiginosa, con la victoria de líderes políticos progresistas en América Latina interesados en el retorno integracionista  de esa región, siempre codiciada por Estados Unidos (EE.UU.).

En ese tiempo, en naciones como Honduras, Perú, Chile, Colombia y con el broche de oro del izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva en Brasil el pasado mes, con dos presidentes miembros –Alberto Fernández, en Argentina, Luis Arce, en Bolivia- el bloque ya piensa en empeños mayores, pues su matriz inicial era la defensa del progresismo, aun en ciernes, en aquella etapa histórica en Suramérica, en especial.

Quizás, y en una coincidencia simbólica, esta VIII Reunión fue realizada en Santa Marta, la ciudad colombiana donde murió Simón Bolívar, el Libertador de América, con la presencia de más de un centenar de líderes de Iberoamérica, bajo el lema ¨La Región Unida por el Cambio¨. Una mirada conjunta hacia la unidad latinoamericana, que antes tuvo su mayor esplendor en la época de los 90 cuando una ola de gobiernos izquierdistas sacudió hasta los cimientos los intereses norteamericanos.

Una prueba de ello fue la eliminación del plan injerencista de Washington de fomentar el ALCA, una alianza coordinada en el período del presidente William Clinton en la simbólica ciudad de Miami, y que los  mandatarios, ya fallecidos, de Venezuela, Hugo Chávez, y de Argentina, Néstor Kirchner, hicieron añicos en la Cumbre de las Américas efectuada  en Mar del Plata en 2005.

La historia gira en espiral. Los tiempos cambiaron. Hubo una reversa política en América del Sur, y aparecieron figuras como Sebastián Piñera, Chile, Colombia, Iván Duque, y Jair Bolsonaro, Brasil. Figuras de pensamiento neofascista que hicieron retroceder décadas a sus países con la entrega de los recursos naturales a las trasnacionales, desatención a las grandes masas durante la pandemia de la Covid-19 (2020-2021), con saldo de miles de fallecidos, imposición de las políticas estadounidenses neoliberales en la mayoría de los sectores económicos, millones de personas en miseria absoluta o parcial.

SANTA MARTA, EL MACONDO ACTUAL

En la histórica ciudad matizada por los recónditos caminos del Caribe enseñoreados por Gabriel García Márquez en su pequeño y mágico pueblo de Macondo, se dieron cita hace una semana más de un centenar de figuras políticas, bajo el lema entre ellos varios expresidentes,  como la brasileña Dilma Rousseff, el boliviano Evo Morales, el colombiano Ernesto Samper, el dominicano Leonel Fernández y el español José Luis Rodríguez Zapatero, además de líderes de organizaciones y movimiento político

¨Es sorprendente el avance del GP en sólo tres años de existencia¨, precisó el el ex mandatario colombiano Ernesto Samper, quien fuera secretario general de Unasur, en alusión a la nueva oleada progresista (que no es copia al carbón de la de los años 90), pues cada país, aunque unidos en un haz integracionista, adapta la ideología a las condiciones especificas locales. 

Ahora, el Grupo constituye, en opinión de expertos, la principal voz de izquierdistas, progresistas, populistas y revolucionarios de América Latina con un objetivo común declarado: la integración regional.
Durante la VIII cita acordaron metas inmediatas,  además de que varios oradores se refirieron a los avances logrados el último año, como la postura feminista en la promoción de derechos, obligaciones y oportunidades de mujeres y hombres en las sociedades actuales.

Rodríguez Zapatero, ex presidente español que ha actuado como pieza clave, por ejemplo, en la aproximación del gobierno y la oposición venezolana mediante diálogos de entendimiento, enarboló en el GP la igualdad de género, en tanto, afirmó, se busca la paridad en todos los espacios.

El senador colombiano Iván Cepeda, gestor de la pacificación de su país, adelantó el respaldo del GP ¨a la paz total propuesta por el presidente izquierdista Gustavo Petro¨. Pronto, aseguró, comenzará, la puesta en marcha de los diálogos con la guerrilla activa del Ejército de Liberación Nacional¨, e incluso con otras agrupaciones que crean situaciones complejas para la supervivencia de la población en estados alejados de Bogotá, la capital.

Otro asunto giró en torno a la rehabilitación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos (Celac), bajo la presidencia temporal de Argentina, y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), en contraposición a la Organización de Estados Americanos (OEA), gestora del golpe de Estado al presidente legítimo de Bolivia, Evo Morales, en 2019.

El rol de la OEA resultó clave para la renuncia de Morales, ya que esa institución, invitada a las elecciones generales de octubre de aquel año, declaró fraudulento el proceso, obligando a Morales a exiliarse, para evitar la lucha interna, a pesar de que ganó la reelección de manera legítima y transparente.

Sin embargo, la actuación de la OEA propició que la oposición neofascista reprimiera a miles de personas que tomaron las calles reclamando la presencia de su legítimo mandatario. El saldo fue de más de 30 fallecidos y centenares de heridos y detenidos. Esa entidad financiada por EE.UU., máximo responsable del golpe, posibilitó la imposición de un gobierno de facto de corte derechista, que solo duró un año.

Ahora, cuando parece que el avance de la región descansa en los nuevas administraciones progresistas, temas como el cambio climático y su repercusión en el continente, y el crecimiento económico con justicia social, están recogidos en el documento final firmado en Santa Marta.

CARTA A MADURO PARA RELANZAR LA UNASUR

Cuando aún no se habían apagado los focos de la cita del GP, América Latina volvió a ser noticia cuando un grupo de expresidentes y líderes políticos de esa zona enviaron una carta al dignatario venezolano, Nicolás Maduro, en el interés de plantear la reactivación de la Unasur.

La misiva expone la necesidad de relanzar este mecanismo de integración, que aún existe técnicamente, para impulsar las potencialidades de la región.¨La integración es hoy más necesaria que nunca. Un esfuerzo significativo en esa dirección permitiría alimentar un círculo virtuoso que fortalecería las instancias multilaterales y aportaría a un bien superior hoy día en peligro: la Paz. A diferencia de otras regiones, América Latina y el Caribe hace mucho tiempo que erradicó las guerras entre países y puede presentarse al mundo como Zona de Paz”.

Políticos como los exmandatarios Dilma Rousseff, de Brasil, Rafael Correa, de Ecuador, Eduardo Duhalde, de Argentina, Michelle Bachelet y Ricardo Lagos, de Chile, José Mujica, de Uruguay, Ernesto Samper, de Colombia y un numeroso equipo de excancilleres, exministros, exparlamentarios e intelectuales suramericanos suscribieron la misiva al jefe de la Revolución Bolivariana.

En la carta, los firmantes indicaron: ¨Confiamos en su visión para hacer de nuestra América del Sur un motor impulsor de un nuevo nivel de unidad e integración latinoamericana, anclada en la solidaridad continental y en los valores permanentes de la paz y la democracia¨.

Un extenso análisis de la actualidad política y económica internacional, reseña los distintos desafíos del presente, entre ellos la pandemia de Covid-19 que azota al mundo desde hace casi tres años, la guerra de Rusia con Ucrania y la agudización de la disputa entre China y EE.UU., factores que han creado un nuevo escenario internacional.

En opinión de quienes solicitan la interdicción de Maduro para reactivar la Unasur, la hegemonía norteamericana está desafiada por la emergencia de China, nación milenaria gobernada de manera centralizada. Por su parte, la Unión Europea busca defender, plantean, su modelo de cohesión social y abrir, sin por ahora conseguirlo, espacios que le permitan conquistar su autonomía estratégica. Paralelamente, el llamado Sur Global, plantean, con nuevas potencias emergentes busca abrirse paso e influir en el diseño de una nueva gobernanza del planeta.En opinión de los suscriptores del texto, la integración es hoy más necesaria que nunca, y asumen que un esfuerzo significativo en esa dirección permitiría alimentar un círculo virtuoso para fortalecer las instancias multilaterales.

La misiva recuerda que América del Sur posee 18 000 000 de kms2 y sus 422 millones de habitantes representan dos tercios de la población total de América Latina. Con costas en el Atlántico y en el Pacífico tiene un enorme potencial para procesos de integración física y de comunicaciones.

La zona suramericana  tiene también amplios espacios para la cooperación en el ámbito político, cultural, financiero, militar y científico-técnico, lo cual podría lograrse si Unasur camina de nuevo por el subcontinente.
 

 



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