sábado, 20 de abril de 2024

Nobel 2012: polémicas tras un antihéroe (+Fotos)

Los Premios Nobel 2012 reconocieron a importantes personalidades, pero una vez más hubo polémicas ante el galardón de la Paz...

María del Carmen Ramón en Exclusivo 15/10/2012
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Nobel de la Paz, UE
Decepción por la selección de la UE como Premio Nobel de la Paz 2012

El politólogo Noam Chomsky dijo en 1989 que los Nobel de la Paz no eran los antihéroes que aparecían en los periódicos; sino que los verdaderos, y no premiados, estaban por las calles, y por eso era casi un insulto ganar. Con el otorgamiento del galardón de la Paz 2012 a la Unión Europea (UE), se reactivaron las críticas al Comité Nobel, por decisiones que se alejan de los objetivos que inspiraron a Alfred Nobel.

RESUMEN POR PREMIOS

La jornada para otorgar los Premios Nobel comenzó con la Medicina y la Fisiología. Aquí el lauro recayó en el británico John B. Gurdon y el japonés Shinya Yamanaka. Sus descubrimientos, aunque separados por cuatro décadas, uno en el año 1962, y otro en 2006, sentaron precedentes para los estudios actuales con células madre.

Si bien antes de sus investigaciones se creía que las células maduras no podían regresar a su estado embrionario, estos científicos demostraron que era posible reprogramarlas y convertirlas en pluripotentes, células inmaduras con la capacidad de evolucionar hacia todo tipo de células del cuerpo y regenerar tejidos dañados.

NOBEL “CUÁNTICO”

El Nobel de Física, el primero que aparece en el testamento de Alfred Nobel, lo otorga la Real Academia Sueca de Ciencia, en Estocolmo. Este año, el galardón lo obtuvieron el francés Serge Haroche y el estadounidense David Wineland, como resultado de sus investigaciones sobre la física cuántica. Ambos lograron desarrollar metodologías independientes para medir y manipular átomos, sin que estos perdieran sus propiedades cuánticas.

LOS RECEPTORES CELULARES VALIERON UN NOBEL

Desde finales del siglo XIX, diversos científicos comenzaron a investigar sobre un posible receptor en el organismo humano, que permitiera detectar las sustancias químicas en el ambiente. No era un secreto que hormonas, como la adrenalina, influían en el incremento de la presión arterial y el ritmo cardíaco; pero no fue hasta un siglo más tarde que se pudo conocer en qué consistían esos receptores y de qué manera funcionaban.

El trabajo de los norteamericanos Robert J. Lefkowitz y Brian K. Kobilka fue esencial para develar la existencia y funcionamiento de los receptores beta-adrenérgicos. Ellos comprendieron que existía una gran familia de estructuras moleculares, con funciones parecidas y que son llamadas en la actualidad receptores acoplados a la proteína G.

Durante décadas, Lefkowitz y Kobilka profundizaron en sus avances científicos y, ante la relevancia de sus descubrimientos y sistematizaciones—muchos medicamentos producen su efecto terapéutico a través de la interacción con los receptores acoplados a la proteína G—, la Academia sueca decidió otorgarles el máximo galardón: el Nobel de Química.

UN NOBEL PARA LA LITERATURA CHINA

Por segunda vez en la historia, un escritor chino ha sido reconocido como Nobel de Literatura. Su verdadero nombre es Guan Moyen, aunque firma con su seudónimo, Mo Yan, que significa “no hables”. Antes que él, Gao Xingjian obtuvo el premio, en 2000.

La historia de la China del último siglo y sus ritos tradiciones son recogidas por las novelas de Mo Yan, “a partir de su realismo alucinatorio, que une el cuento, la historia y lo contemporáneo”, expuso la Academia Sueca, encargada de dar el veredicto.

Pese a la poca difusión que reciben los escritores no occidentales, las obras de Mo Yan no son del todo desconocidas para los lectores de habla hispana. Una de sus novelas, Sorgo Rojo, fue adaptada al cine por Zhang Yimou, en 1987, mientras que La vida y la muerte me están desgastando recibió criterios favorables por parte de la crítica.

GALARDÓN POCO PACIFISTA

Por último, uno de los premios más esperados, el de la Paz, llegó cargado de polémicas. Si en 2009 hubo fortísimas críticas por el galardón al presidente norteamericano Barack Obama, este año el Comité Nobel decidió que, dentro de una amplia lista de más 231 candidaturas, la Unión Europea merecía la distinción.

De acuerdo con el titular del Comité Nobel, Thorbjoern Jagland, la selección se debe a que la UE, y las instituciones que la precedieron en su formación, “contribuyeron durante más de seis décadas a la paz y la reconciliación, a la democracia y a los derechos humanos”.

Una vez conocido el premio, uno de los funcionarios de más alto rango de la institución, Herman Van Rompuy, dijo que la concesión reconocía el papel del bloque como el "mayor pacificador en la historia". Pero no fueron pocos los que, desde las redes sociales y diversos espacios, se sorprendieron sorprendidos y decepcionados por la selección. Mensajes, caricaturas, fotografías, expresiones de sorpresa develan  la falta de confianza ante ese Nobel.

La Unión Europea ya había sido nominada en varias ocasiones para este premio, pero nunca lo había logrado. Hoy lo recibe en un contexto de crisis económica y las preguntas son muchas: ¿Qué está detrás de esta decisión? ¿Por qué premiar una institución que, supuestamente, fue creada y trabaja para lograr “fines pacifistas”?

En su testamento, redactado en 1895, Alfred Nobel quería reconocer a “la personalidad que hubiese contribuido en mayor medida o mejor al acercamiento de los pueblos, la supresión o la reducción de los ejércitos permanentes, a la reunión o la propagación de congresos pacíficos”.

Sin embargo, cuando se intenta analizar el más cercano presente de la UE, aparecen hechos nada pacifistas, como el apoyo de Francia, con armas y dinero, a los rebeldes sirios, con el objetivo de desestabilizar el gobierno de Damasco. Tampoco es un secreto el rol de los países de la UE en la invasión a Libia, o el envío de tropas a las guerras en Afganistán e Iraq.

La decisión del Comité Nobel deja una puerta abierta a la polémica. Para el jurista noruego Fredrik Heffermehl, autor del libro La Voluntad del Nobel, el Nobel de la Paz ha perdido de vista su objetivo fundamental, al alejarse de reconocimientos a defensores del medio ambiente o trabajadores humanitarios como la madre Teresa (1979).

De hecho, en los últimos tiempos los Nobel han nominado a figuras tan controvertidas como Nicolás Sarkozy, Bill Clinton o Silvio Berlusconi. Quizás no todos han comprendido que, al premiar o nominar a este tipo de personalidades, en realidad lo que hacen es disminuir la credibilidad de un premio que parecía serio; pero, ¿cómo creer en la justeza de un galardón que ha terminado en manos de Henry Kissinger, Barack Obama o la Unión Europea? En lo que se decide el orden de los siguientes antihéroes a premiar, el público se prepara para asistir al próximo insulto.


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María del Carmen Ramón


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