sábado, 20 de abril de 2024

La niña linda de Europa (I)

Cercana ya una nueva edición de la Eurocopa de Fútbol, a partir de hoy Cubahora le ofrece un recuento de lo ocurrido en su historia...

Michel Contreras González en Exclusivo 09/04/2012
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Lev Yashin
La Araña en su laberinto.

Desde 1916, Sudamérica tenía un evento donde lidiaban sus principales escuadras futbolísticas. Sin embargo, la vieja y civilizada Europa no lo tuvo hasta 1960. Y no fue por falta de gestiones individuales...

Fíjese si es así, que tan temprano como en 1927, el francés Henri Delaunay, entonces secretario de la Federación Francesa, propuso la idea de crear un torneo que involucrara al continente. Pero surgieron los dimes y diretes, y el fantasma de la discrepancia acabó por sepultar el proyecto.

Afortunadamente, se retomó más tarde. O mejor, mucho más tarde, pues debieron pasar treinta años para que en el Congreso de la UEFA se adoptara una decisión definitiva. Poco antes del cónclave, en 1955, había muerto Delaunay, y a modo de homenaje, los congresistas bautizaron el trofeo con su nombre.

La Eurocopa ya estaba en camino. Y vería la luz en la patria de aquel hombre que sembró su semilla.

ARAÑA REINA

La edición inicial del torneo solamente contó con diecisiete escuadras, y fue una fiesta a medias por la negativa a participar de potencias como Italia, Alemania Occidental, Holanda, Bélgica y los representativos británicos.

Así, la justa comenzó en octavos de final, con desafíos a ida y vuelta de los que sobrevivirían cuatro equipos. Tal como lo estableció el schedule, dichos semifinalistas dirimirían el tramo decisivo entre el seis y el diez de julio en los estadios Velodrome, de Marsella, y el parisino Parc des Princes.

La selección anfitriona, junto a Yugoslavia, la Unión Soviética y Checoslovaquia, tuvieron el privilegio de acceder a la referida instancia. España, una de las favoritas, no pudo estar en el convite por causa de una absurda determinación política...

Ocurrió que, a la sazón, el país vivía atenazado por el régimen dictatorial de Franco. Y como los cuartos de final enfrentarían a la Furia con la URSS, el tirano se opuso a la celebración de esa contienda. De manera que España, que disponía de hombres como Di Stéfano, Kubala, Gento, Tejada y Luis Suárez, perdió por no presentación la posibilidad de inaugurar la lista de campeones del evento.

Sin embargo, no quiere ello decir que el triunfo ibérico habría sido cosa de coser y cantar. Los soviéticos tenían un plantel muy redondeado, que en octavos había dado cuenta de la respetada Hungría con un par de victorias convincentes (3-1 y 1-0).

Su líder era un guardameta que, todavía hoy, es considerado por muchos el mejor de cualquier época. Se llamaba Lev Yashin, y sus virtudes bajo palos —aparejadas al color de su vestuario- le valieron un bello sobrenombre: La Araña Negra.

Ágil, de magníficos reflejos y una asombrosa capacidad para la anticipación, Yashin revolucionó en muchos sentidos el trabajo tradicional de los porteros. A la altura de 1960 ya había guiado a sus hombres a un éxito olímpico en Melbourne’56, y no por gusto le otorgarían en 1963 el cotizadísimo Balón de Oro.

Pues bien, este Yashin siguió escribiendo su leyenda en la primera Eurocopa de la historia. En semifinales tejió una gruesa telaraña que no pudieron atravesar los checos, perdedores por goleada de 3-0, y la URSS quedó a la espera de su adversario por el trono. Un adversario que debió ser la dueña de casa, pero no lo fue, pues Yugoslavia se las ingenió para vencerla en un partido memorable (5-4).

París estaba lista para el duelo crucial. De un lado, los soviéticos. Del otro, los yugos. Al filo del descanso, éstos se adelantaron a través de Milan Galic. No obstante, el espíritu indoblegable de Yashin y los suyos afloró de inmediato, y no bien arrancaba la prórroga cayó la igualada gracias a Slava Metreveli, y en el alargue apareció un cabezazo de Viktor Ponedelnik para certificar el triunfo de los soviets.

Dicen que en Parc des Princes, esa tarde, retumbó un ¡hurra! inolvidable.

EL CHOQUE FINAL

Goles 

0-1 Galic (41’).
1-1, Metreveli (49').
2-1, Ponedelnik (113'). 

Alineaciones 

URSS: Yashin; Tchekheli, Kroutikov; Voïnov, Maslenkine, Netto; Metreveli, Ivanov, Ponedelnik, Bouboukine y Meskhi. DT: Katachaline.

Yugoslavia: Vidinic; Durkovic, Jusufi; Zanetic, Miladinovic, Perusic; Sekularac, Jerkovic, Galic, Matus y Kostic. DT: Cirio.

LÍDERES GOLEADORES DE LA EURO’60

François Heutte 2
Valentin Kozmich Ivanov 2 
Viktor Ponedelnik 2 
Milan Galic 2 
Drazen Jerkovic 2

 


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Michel Contreras González

Licenciado en Periodismo. Especialista en temas deportivos, con énfasis en béisbol, ajedrez, fútbol y atletismo


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