viernes, 23 de febrero de 2024

… Y viven el sueño

El primer año de su historia que se clasifica a la postemporada, Matanzas logra una increíble remontada en cuartos de final contra Sancti Spíritus, para abrirse paso hasta la final de la Liga Occidental...

Rafael Arzuaga Junco en Exclusivo 04/05/2012
0 comentarios
Matanzas en semifinales
Matanzas celebra la tercera victoria en línea para colarse en la semifinal occidental.

Ni la alcurnia ofensiva de los Gallos, ni el halo de Ismel Jiménez, ni los espíritus santos, ni la santísima Trinidad evitaron este jueves que Matanzas continuara soñando con ganar en la actual temporada todo lo que no ha conquistado nunca en la historia de las Series Nacionales.

Tras años de ostracismos y frustraciones, de vergüenzas e ignominias, una selección iza bandera, saca pecho, pisa fuerte en nombre de la Atenas de Cuba, la tierra donde, se dice, se jugó béisbol por vez primera en este archipiélago, la cuna del gran Martín Dihígo, el Inmortal, inquilino de los salones de la fama de su país, México, Venezuela y, también, Cooperstown, a pesar de no jugar en Grandes Ligas.

La noche de la víspera, al mando del DT Víctor Mesa, los Cocodrilos lograron una inesperada remontada en el play off al mejor de siete juegos de pelota, con un triunfo de 4x3, y accedieron a la final de la Liga Occidental de la Serie 51.

Apenas el domingo, estuvieron detrás 1-3 en el duelo, con un partido por disputar en el José Antonio Huelga, el cuartel general de este inefable equipo Sancti Spíritus. Entonces, nadie apostaba un céntimo por sus posibilidades de sobrevivencia. Nadie, excepto ellos mismos y sobre todo el DT, que en medio de la desazón, con la soga al cuello, gritaron su resistencia a la rendición, dijeron que todavía había muchos entradas por jugar y que tenían vida hasta el último out.

Con la estirpe de Yogi Berra y al estilo de Holllywood, ganaron primero como visitante 5x0, y luego, en el ya afamado Palacio de los Cocodrilos, se impusieron 8x2 y 4x3.

Como siempre que ocurren imposibles, la remontada tiene un héroe, aunque todos a orillas del Yumurí gritan, Víctor, Víctor, Víctor, vítores alusivos a la metamorfosis conseguida por el técnico villaclareño en un grupo que es, quizás, uno de los menos talentosos de la historia de la provincia.

Jorge A. Martínez: así se nombra el titán de los yumurinos. El diestro, que juega su séptima temporada, célebre por lanzar el 50 no hit no run de Series Nacionales, al vencer a Industriales el 29 de enero de 2009, y autor de tres de las cuatro victorias de su equipo en cuartos de final.

El diestro igualó 1-1 el duelo, con un triunfo de 5x3 el 25 de abril, cuando trabajó siete y un tercio (ocho hits, tres carreras limpias). Cinco días después, con su equipo detrás 1-3, lanzó pelota de tres hits y ocho ponches en ocho y un tercio de labor, para mantener vivo el sueño de sus huestes.

Y este jueves, con poco más de 48 horas de descanso y frente a Ismel Jiménez, que no perdía desde el 6 de marzo, Jorge A. Martínez hizo una apertura de siete y dos tercios, con cinco hits y tres carreras limpias en contra, para protagonizar la primera remontada de esta naturaleza en el Oeste de la pelota cubana, desde que Industriales superara a Isla de la Juventud en los play offs de la XXXVIII Serie (1998-1999).

Ayer, Guillermo Heredia y Yasiel Santoya —ex espirituano— impulsaron todas las anotaciones, dos cada cual, con biangulares, en las entradas cinco y seis, cuando el partido exhibió score de 4x0 para los locales, que jugaron sin errores.

Los yayaberos, que durante todo el partido no tuvieron un espíritu guerrero, descontaron por jonrón en el solitario en el séptimo de Yenier Bello y pusieron al borde de un ataque de nervios a millares de aficionados en el octavo, ocasión en que Frederich Cepeda conectó hit al jardín central, impulsó dos y cerró el marcador.

Pero el milagro se hizo. A pesar de Yohan Hernández, que fue un lastre para su novena en cuartos de final. Y a pesar de Joel Suárez, que uno y un tercio se apuntó un salvamento que infartó más de un corazón.

Perdió Ismel Jiménez, que acumulaba dos triunfos en sus dos aperturas anteriores en el play off y ayer lanzó apenas cinco y un tercio, con 10 hits y cuatro limpias a su expediente.

Así, Matanzas, que nunca había estado entre los ocho primeros, llega a la final de la Liga Occidental, tras clasificarse a la postemporada en el primer lugar del Oeste. Así, dio alas a un sueño que aún viven.


Compartir

Rafael Arzuaga Junco


Deja tu comentario

Condición de protección de datos