martes, 18 de junio de 2024

Los sucesos en la Finca de los Monos y el peligro del relativismo

Es necesario esclarecer hasta donde sea posible todo lo acontecido en las últimas horas en torno a tales hechos…

Mauricio Escuela Orozco en Exclusivo 10/06/2024
10 comentarios
Finca de los monos 1
Los sucesos en la Finca de los Monos de La Habana apuntan hacia varias dimensiones de responsabilidad.

Los sucesos en la Finca de los Monos de La Habana apuntan hacia varias dimensiones de responsabilidad. Las redes sociales, con todo el poder que desatan, han estado centradas en debates sobre la culpa de las instituciones, las familias, las instancias culturales que aprueban o no una actividad. Pero más que eso, pervive en los hechos la necesidad de que tengamos en cuenta la dimensión dual de la cultura en su relación con la realidad concreta. La recreación, la música, la noción espiritual humana, son formas que establecen lazos dialécticos con las actitudes, los comportamientos, las maneras de asumir la vida y la propia cotidianidad. No puede aspirarse a una vida social tranquila y sin sobresaltos si el producto que se promueve exalta la violencia y si, para colmo, se organizan actividades no aprobadas que por ende no poseen todo el control, la previsión, la prevención y la educación.

 

El intento desde la comunicación institucional de abordar tardíamente el asunto evidencia muchas otras carencias en el plano ya no solo de la cuestión técnica del periodismo, sino de la dimensión ética. Haber establecido una relatoría de hechos desde los medios nacionales, buscar causas reales y responsables y exigir un accionar inmediato de las autoridades; eran los temas que le competían en una primera instancia a las plataformas nacionales que difunden información. Para eso están nuestra radio, prensa y televisión. Pero la tardanza y luego la publicación de una pequeña nota son combustibles que se le echan a la hoguera de la desinformación y las actividades especulativas de los tantos actores comunicacionales que hoy impactan en Cuba. Los errores en materia de periodismo en muchas ocasiones responden a estructuras que frenan la ocurrencia de investigaciones veraces que llegan al meollo de la cuestión y que desatan los nudos del ocultamiento y la irresponsabilidad. Y en Cuba hay que comenzar a exigir ese derecho por lo claro, ya que se trata de un bien público.

 

Volviendo a la línea de razonamiento en torno a la dimensión dialéctica de la cultura y su relación con el universo concreto de las actuaciones humanas, hay que añadir que si lo que se promueve en los espacios es un producto alejado de lo que construye valores, de aquello que suma en lugar de restar; tendrían que existir una labor preventiva fuerte y una exigencia a los responsables. No basta con una escueta nota informativa en la cual se declara que la actividad no estaba aprobada. Incluso, de ser así, se está reconociendo que se dan sucesos por fuera de la política cultural y ello apunta a la culpabilidad de las instancias que están implicadas en hacer cumplir las leyes institucionales y administrativas que rigen las programaciones de los centros recreativos. Si la violencia en sí es repudiable al igual que, por supuesto, la manipulación de los hechos y el querer un rédito político de los mismos, peor resulta ocultar y establecer complicidad y silencio donde solo tendría que haber un accionar ejemplarizante para los cuadros que dirigen el sitio. Por otro lado, para no ser una actividad aprobada, se le había dado suficiente promoción en los medios y en los espacios públicos. Muchas son las falencias del tratamiento del asunto, pero lo más urgente es que la ciudadanía perciba que existe transparencia y no ocultamiento, indagación y no cortinas de humo, ejemplaridad y no dejar que las cosas se vayan por otro camino menos leve.

 

Hace unos pocos días se hablaba de la Ley de Comunicación y cómo debe ir acompañada de todo un entramado que disponga las maneras de cumplir con el espíritu del texto. El acceso a las fuentes no es el único problema de la comunicación en el país; sino que se trata de estructuras en las cuales podemos encontrar un pensamiento que no va de acuerdo con los tiempos y que puede resultar costoso en términos políticos tanto para lo que somos como país como a lo que aspiramos a ser. En otras palabras, la comunicación no puede arreglar lo que la sociedad tiene que hacer a través de su entramado de instituciones. Las responsabilidades se dirimen en juicios e investigaciones, no en las redes sociales. La seriedad de los procesos tiene que poseer una dimensión mediática y alcanzar a los públicos de forma veraz y oportuna.

 

Los hechos en la Finca de los Monos están ahí. Videos de jóvenes con armas blancas, personas corriendo... No vale tapar las cosas, sino destapar su esencia y arreglarla por dentro. La violencia tiene muchas aristas y la más importante es la preventiva, esa que va a los estudios poblacionales y se introduce en los barrios con mayor cantidad de problemas. Hay una dimensión espiritual en ello que no solo se arregla entregando bienes materiales, sino con el reconocimiento desde el poder de la existencia de necesidades subjetivas, de inacabados procesos de formación educacional en los cuales absolutamente todos tenemos responsabilidad como ciudadanos y habitantes de un proyecto político y de una nación que posee aspiraciones nobles. No podemos empañar lo mayor, lo más trascendente y limpio para que otros no respondan ante los hechos que son de su responsabilidad. La educación pasa, necesariamente, por la culpa y la sanción si se quiere que perviva un orden y en eso todos los sistemas han coincidido a lo largo de la historia. Y cuando se llega a puntos como los vistos en la Finca de los Monos ya no se está en plano preventivo, sino en presencia de los hechos y esos llevan la actuación legal y los procesos correspondientes.

 

Requerimos de una prensa crítica y con un accionar que, sin dejar de responder a los criterios ideológicos más puros y en concordancia, aborde los hechos sin cortapisas, nos toca a todos. También eso debe estar acompañado por instituciones fuertes que hagan prevalecer el orden y la ley más allá de lo que resulta conveniente o coyuntural. No es que si la actividad no estaba aprobada entonces nos desentendemos de las consecuencias, sino que aún en ese caso la responsabilidad era controlar, prever, estudiar el caso por dentro y, una vez detectada la potencialidad de los hechos negativos, detener, sancionar, educar, prever. Así es como debe actuar una autoridad competente. Aunque lo que pasó no estuviera aprobado es parte de la política cultural cubana controlar los sucesos de producción espiritual y de creación de sentido. La presencia o no de una factura legal previa no exime a las autoridades de lo que pasó, como tampoco nos quita al resto de la sociedad la responsabilidad de educar a nuestros niños y jóvenes y protegerlos en cualquiera de las instancias donde vivamos y trabajemos. Y es que, como periodista, siempre voy a ver la realidad desde mi sentido del deber, a la hora que sea, como sea y en el espacio que sea. Yo soy siempre un profesional de la prensa.  Así quisiera que algunas autoridades miraran su compromiso con el pueblo.

 

De la comunicación institucional en este caso se van a escribir ríos de tinta, ya que es un ejemplo clásico de cómo ni la demora, ni el alivio de los hechos de manera artificial, ni bajarle la intensidad sin antes aclarar lo que pasó; son respuestas sanas ni claras, ni tributan a una gobernabilidad estable del país. Pero más allá de ello, la sociedad tiene que aprender y cada uno tomar su parte en un asunto que puede ser mucho peor si no se estudia en su dimensión más acabada. Ser responsables no solo es asumir la culpa de algo, sino participar en la solución. Y creo que se impone un cronograma integrado de instituciones que deben actuar en concordancia con las autoridades del orden para esclarecer y llevar a término de juicio los sucesos.

 

Lo contrario o sea el no actuar, el mirar con relativismos, el no asumir la realidad, nos conduce hacia maneras muy peligrosas de construir lo social. Y eso no es lo que se persigue desde las instituciones ni lo que se ha declarado como meta cuando se ha legislado desde la Asamblea. Los miramientos y las tibiezas jamás serán una respuesta eficiente ni transformadora, sino que al contrario son leídos por aquellos que nos adversan como debilidad, poca franqueza e incoherencia. Los hechos en la Finca de los Monos llevan una mirada más integral, incisiva, profunda. Es, creo, la oportunidad de hacer las cosas bien y no perpetuar errores que contribuyan a otras metas más espurias y a panoramas mediáticos agresivos.

 

En la medida que pase el tiempo, y lo que sucedió se cosifique, quedarán las narrativas y las matrices en las redes sociales. Pero repito, la comunicación en sí no puede solucionar lo que compete a todos.  La esencia del ejercicio de la crítica es y será transformadora y allí se llega desde la totalidad y nunca unilateralmente. Hay que pasar del enunciado al hecho como se pasa de lo idea a lo concreto.


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Mauricio Escuela Orozco

Periodista de profesión, escritor por instinto, defensor de la cultura por vocación

Se han publicado 10 comentarios


carlosvaradero
 13/6/24 17:52

Había comentado al respecto en otros medios. Creo que se estuvo mas preocupados por las noticias falsas que circulaban en las redes que por el hecho en si. Y es preocupante, muy preocupante porque las riñas y las indisciplinas etc, vinieron precisamente de los mas jóvenes que aportaban armas blancas. Nadie va a una fiesta sea cual sea con armas blancas por gusto, la intención era otra es obvio y es muy preocupante que esto se convierta en algo cotidiano cuando son precisamente los jóvenes el futuro de este país, a donde vamos entonces?

Mirbe
 12/6/24 19:20

este hecho lamentable tiene muchas aristas que deben tenerse en cuenta. Hace mucho tiempo varias personas en los espacios adecuados estamos alertando sobre las consecuencias de determinadas decisiones y no se presta la debida atención, en otras ocasiones se justifica. 1. Los jefes de sectores deben hacer un mejor trabajo en las comunidades, sobre todo con aquellos parásitos que no trabajan ni estudian. Las leyes penales deben ser más severas con los delincuentes y los que asesinan. el que roba va de vacaciones a la cárcel, a los 3 años sale por buena conducta y sigue robando, a los que asesinan debían darle cadena perpetua sin derecho a libertad condicional. En los barrios deben controlar el desorden de los TCP molestando día y noche con músicas que degradan en su totalidad a las mujeres, pero eso no le importa a nadie. cultura debería poner orden a todo lo que degrade la moral y las buenas costumbres, pero tal parece que eso está en terreno de nadie. Los niños que por desgracia algunos crecen en un hogar disfuncional, con un entorno extremadamente agresivo, seguirán siendo esos jóvenes violentos del mañana, pero cabe preguntarse que vamos a hacer desde todos los entes para tomar el control de tal situación. ¿dejaremos perder lo que se logró con tanto sacrificio? es hora de que el estado asuma una posición enérgica. Miremos el ejemplo del Salvador, se acabó la delincuencia, las bandas; ¿por qué no dar a los cubanos que en realidad estamos luchando por mantener nuestras conquistas, la paz y la tranquilidad ciudadana que necesitamos?

Candelaria
 12/6/24 15:56

Urgente y necesario éste análisis desde sus muchas aristas, no podemos dar la espalda o cerrar los ojos ante una realidad evidente, concreta, triste y peligrosa: lo marginal como moda y estilo de vida, la ética de vacaciones...

Héctor Rodríguez
 12/6/24 11:15

Este es el tipo de periodismo que esperamos, que necesitamos. Un periodismo crítico, que profundice en las causas, exponga las consecuencias y alerte sobre el peligro que supone la inmobilidad comunicacional. Si bien se actuó tarde, comunicacionalmente hablando, peor resultó el hecho de una nota a la le faltó mucho y le sobró aún más. Los que peinamos canas sabemos lo que ocurrió en Europa del Este a finales de los 80 y principioyde los 90 del pasado siglo, que terminó con la caída del bloque socialista en donde una de las multifactoriales causas que lo provocó fue la dimensión comunicacional y la falta de transparencia informativa (¿recuerdan la Glasnost?). Nuestro Fidel nos alertó que esta Revolución corría el peligro de que la tumbáramos nosotros mismos, los Revolucionarios, y no necesariamente "desde fuera". Han pasado más de 100 horas del suceso y aún tengo un sabor amargo sobre cómo debería haberse actuado por el entramado de instituciones responsables, no solo de lo ocurrido, sino responsables de que hechos como este no vuelvan a ocurrir.

Cubahora
 12/6/24 14:14

Muchísimas gracias por su comentario. Nuestro objetivo será siempre informar, analizar y proponer vías de solución. El periodismo cubano de hoy en día tiene mucho de qué hablar y en ese camino vamos

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Melba
 11/6/24 22:26

Excelente artículo. Hay que trabajar y recuperar lo perdido en tantos años por varias instituciones que bien mencionas. Y cumplir la política cultural que parece abandonada.

Maricel
 11/6/24 8:20

Excelente comentario .

Victor Angel Fernández
 10/6/24 21:06

Es verdad que necesitamos una prensa crítica E INVESTIGATIVA. Han aparecido varias versiones y no se tiene la opinión de la entidad organizadora,vque además lo promovió en De Tarde en Casa. Entonces, existe una pata coja en el rompecabezas.

Alina
 10/6/24 17:54

Ojo...esta publicación también forma parte del mismo entramado...ahora mismo ¿quién la puede leer y analizar? si es solo digital. La publicación está muy bien argumentada y muestra los puntos más vulnerables que laseran la comunicaion y más allá, como el declinar de la sociedad y sus valores, el doble discurso, quizá hasta involuntario, pero está existe, la desidia, el esperar por la orden "de arriba", nada más aberrante en la era digital, autoridades irresponsables e incompetentes, la contrarrevolución y las 5tas columnas ....Como remarcó HL 👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇👇 ..."todos somos responsables".. Muchos argumentos y puntos de vista bien fundamentados ¿Y quién de los que están relacionados con el hecho incluso sobre la política editorial actuarán de manera consecuente? No podemos seguir con "cascabeles en las manos" sin ponerlos dónde van o nos pasará como en la pelicula de los Gremlins. Hacer autopsias o catarsis tampoco resolverá el grabe problema. ¿ Cuántas veces la dirección del país ha llamado a cumplir lo que se decreta sobre cualquier asunto o problema? Y no se controla y no se cumple y no se publica nada en los medios y si se publica, como lo hace x ej. Lázaro M. Alonso. ¿ Y qué pasa? No sé le da seguimiento, no se ve el resultado de la denuncia. Uno de los últimos decretos, sobre el pago digital, es una flagrante burla...al menos en Centro Habana y el Vedado, incluso en establecimientos como Carlos III, te dicen que el pago es en efectivo. Los TCP, ilegales y no, te inventan un cuento.... Ustedes se preguntarán ¿qué tiene que ver con lo que nos ocupa?... Pues mucho...porque es producto de lo mismo: la impunidad, la corrupción, el desorden, la indisciplina, el paternalismo, la desidia, la burbuja en la estamos muchos creyendo que todo está avanzando, que todo está bien porque vamos a recorridos anunciados y todo se encuentra aparentemente bien...en un hogar materno x ej se ve todo nuevo..... Creamos centros de referencia ¿y los demás?. Gerardo solo no puede con la atención a los barrios, no se percibe, al menos en el mío, la convocatoria del jefe de pensar como país y mucho menos unidos todos los factores; el jefe sector no se ve o no está para frenar al lumpen que pulula en las esquinas, a los "gremlins" como esos mismos que salieron en zafarrancho con armas blancas en el Cerro para alterar el orden.... porque saben que no les va a pasar nada porque viven irrespetando la ley y después de un largo proceso, si es que van a tribunales, a la calle de nuevo parásitos, caldo de cultivo del enemigo para pagar mercenarios y gente que hasta hace 5 años eran niños o menores de edad, y ahora son esos hombres sin escrúpulos con mente fascistoide, vagos, delincuentes, ilegales y hasta terroristas....si si si porque los que alteran el orden en una cola y provocan esa situacion con peligro para la vida de madres e hijos son además de indisciplinados, marginales y delincuentes, son TERRORISTAS y CONTRARREVOLUCIONARIOS Me disculpan pero tenemos que revisarnos todos porque de una manera u otra estamos incumpliendo con el deber ciudadano, con el compromiso de preservar la sociedad y la Revolución y principalmente el legado de #Fidel porque si seguimos en la bobería, como él mismo alertó, nos vamos a autodestruir. Y no se trata de "botar el sofá", se trata de asumir con valentia y cumplir cada uno con lo que nos toca sin acomodamientos y palabrería sin hechos concretos y mucho menos ceer que los problemas se van a solucionar andando cada cual por su lado. En los barrios donde prolifera ese tipo de elementos hay que hacer un levantamiento y actuar en consecuencia para erradicar la delincuencia. Los PIO cada vez son más y no podemos permitirnos el lujo de dejarlos evolucionar hacia la madurez del monstruo (ver Gremlins ). Hay que acometer acciones ejemplarizantes, incluso en la TV mostrar los procesos, como se hizo con la causa 1 (caso Ochoa). Ahora en Facebook, como el cubano le saca lazca a todo, alguien escribió "que él botaba hasta los monos" y de acuerdo con el análisis de HL ...hay que sancionar a unos cuantos....no tirar toallas para encubrir amigos y socios... y ojo con la ingenuidad, que se paga caro. Gracias por su atención.

Atenea
 10/6/24 14:55

Muy de acuerdo con su publicación , pero me quedé esperando que los periodistas q hasta hicieron post cuestionando la demora en publicar la Ley de Comunicación Social salieran a realizar su trabajo y publicaran aunque fuera una nota preliminar de lo sucedido , pero no, parece que eso no factura así que no es importante dar información veraz y ágil al pueblo. Si se hubiera hecho se hubiera quizás evitado un poco que nos inundaran las redes sociales con imágenes apocalípticas de lo sucedido en la Finca de los Monos.

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